Cómo la telesalud facilita mantener esa sesión de terapia

Muchos proveedores afirman que piensan seguir ofreciendo teleterapia después de la pandemia.

Algunos estados están haciendo permanentes las normas temporales sobre la pandemia que permiten a los proveedores recibir los mismos reembolsos que por las visitas en persona, lo que es una buena noticia para los profesionales que aceptan el seguro de los pacientes.


“Estamos en una crisis de salud mental en este momento, por lo que hay más gente con problemas y pueden acceder a los servicios”, comentó la psicóloga Allison Dempsey, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la University of Colorado en Aurora. “Es mucho más fácil conectarse desde tu sala”.


El problema de los pacientes que no se presentaban era a menudo tan simple como que les cancelara quien los iba a llevar, dijo Jody Long, un trabajadora social clínica que estudió la tasa del 60% de inasistencias o cancelaciones de último minuto en la clínica psiquiátrica del Centro de Ciencias de la Salud de la University of Tennessee. Pero a veces era el propio problema de salud. Long recuerda haber visto a un paciente que acudía por primera vez dar vueltas en su auto en el estacionamiento y luego salir. El paciente llamó más tarde y le dijo a Long: “No pude salir del coche; por favor, perdóneme y reprograme mi cita”.


Long, que ahora es profesor adjunto en la Jacksonville State University en Alabama, dijo que ese incidente cambió su perspectiva. “Me di cuenta de que cuando tienes ataques de pánico o de ansiedad o sufres un trastorno depresivo mayor, es difícil”, dijo. “Es como si hubieras levantado esos muros para protegerte y, de repente, tuvieras que derribarlos”.

Las ausencias ponen a prueba a los proveedores cuyos jefes fijan las expectativas de facturación y productividad y a los que ejercen la práctica privada, que pierden horas facturables, explicó Dempsey, quien dirige un programa para proporcionar atención de salud mental a las familias de bebés con complicaciones médicas graves. Los psicoterapeutas a menudo reservaban citas en exceso para los pacientes con la expectativa de que algunos no se presentaran, dijo.


Ahora, Dempsey y sus colegas ya no necesitan reservar en exceso. Cuando los pacientes no se presentan, a veces el personal puede ponerse en contacto con el paciente de inmediato y mantener la sesión. Otras veces, pueden reprogramarlas para más tarde ese mismo día o para otro día.


Según una revisión de 452 estudios del World Journal of Psychiatry, la telepsiquiatría funciona tan bien, si no mejor, que los servicios de salud mental presenciales.

Las visitas virtuales también pueden ahorrar dinero a los pacientes, ya que no tendrían que desplazarse, ausentarse del trabajo o pagar por el cuidado de los niños, afirmó el doctor Jay Shore, presidente del comité de telepsiquiatría de la American Psychiatric Association y psiquiatra de la Facultad de Medicina de la University of Colorado.

Shore empezó a examinar el potencial de las videoconferencias para llegar a los pacientes rurales a finales de los años 90 y llegó a la conclusión de que los pacientes y los proveedores pueden establecer una relación virtual, lo que, según él, es fundamental para una terapia y una gestión de la medicina eficaces.


Pero antes de la pandemia, casi el 64% de los psiquiatras no había utilizado nunca la telesalud, según la asociación de psiquiatría. En medio del escepticismo generalizado, los proveedores tuvieron entonces que hacer “10 años de implementaciones en 10 días”, dijo Shore, que ha consultado con Dempsey y otros proveedores.


Dempsey y sus colegas se enfrentaron a una empinada curva de aprendizaje. Ella señaló que recientemente realizó una sesión de videoterapia con una madre que “parecía muy ida” antes de desaparecer de la pantalla mientras su bebé lloraba. Se preguntó si la salida de la paciente estaba relacionada con el estrés de la nueva maternidad o con “algo más preocupante”, como la adicción, dijo. Cree que pudo haber entendido mejor el estado de la mujer si hubieran estado en la misma habitación. La paciente llamó al equipo de Dempsey esa noche y les dijo que había recaído en el consumo de drogas y que la habían llevado a la sala de urgencias. Los proveedores de salud mental la dirigieron a un programa de tratamiento, dijo Dempsey.


“Pasamos mucho tiempo revisando lo que ocurrió con ese caso y pensando en lo que tenemos que hacer de forma diferente”, comentó Dempsey. Ahora, los proveedores piden habitualmente el nombre de alguien a quien llamar si pierden la conexión y no pueden contactar con el paciente. En otra sesión, Dempsey se dio cuenta de que una paciente parecía estar en guardia y vio a su pareja rondando en el fondo. Dijo que le preocupaba la posibilidad de violencia doméstica o “alguna otra forma de comportamiento controlador”. En esos casos, Dempsey llamaba después de las citas o enviaba a los pacientes mensajes seguros a su portal de salud online. Les preguntaba si se sentían seguros y les sugería que hablaran en persona.


Esta incapacidad para mantener la privacidad sigue siendo preocupante. Hace poco, en el estacionamiento de un Walmart, la psicóloga de la Western Illinois University Kristy Keefe escuchó a una paciente hablar con su terapeuta desde su coche. Keefe dijo que se preguntó si la paciente “no tenía otro lugar seguro al cual acudir”.

Para evitar ese escenario, Keefe realiza consultas de 30 minutos con los pacientes antes de su primera cita de telesalud. Les pregunta si tienen un espacio para hablar en el que nadie pueda escucharles y se asegura de que tienen suficiente acceso a internet y saben cómo utilizar la videoconferencia.


Para asegurarse de que ella también estaba preparada, Keefe actualizó su router de Wi-Fi, compró dos máquinas de ruido blanco para cubrir sus conversaciones y colocó un letrero de alto en su puerta durante las citas para que su hijo de cinco años supiera que estaba atendiendo pacientes. Keefe llegó a la conclusión de que el audio por sí solo a veces funciona mejor que el video, que a menudo se retrasa. Por teléfono, ella y sus estudiantes de psicología “se volvieron muy sensibles a las fluctuaciones de tono” en la voz de un paciente y pudieron “captar mejor la emoción” que con la videoconferencia, dijo.


Con esas visitas de telesalud, su tasa de inasistencia del 20 % se evaporó.

Kate Barnes, una profesora de secundaria de 29 años de Fayetteville, Arkansas, que lucha contra la ansiedad y la depresión, también ha encontrado más fáciles las visitas por teléfono que por Zoom, porque no siente que un foco de atención esté sobre ella. “Puedo concentrarme más en lo que quiero decir”, dijo.


Sin embargo, en una de las sesiones de video de Keefe, una paciente alargó la mano, tocó la cámara y empezó a llorar mientras decía lo agradecida que estaba de que hubiera alguien allí, recordó Keefe. “Estoy muy agradecida de que hayan tenido algo en este terrible momento de pérdida, trauma y aislamiento”, dijo Keefe. Es probable que la demanda de servicios de salud mental continúe incluso después del levantamiento de todas las restricciones por el COVID. Alrededor del 41 por ciento de los adultos sufría ansiedad o depresión en enero, frente al 11 por ciento de dos años antes, según datos del U.S. Census Bureau y la National Health Interview Survey.


“Eso no va a desaparecer con un chasquido de dedos”, dijo Dempsey.


Después de la pandemia, dijo Shore, los proveedores deben analizar los datos del año pasado y determinar cuándo es más eficaz la atención virtual o la atención presencial. También indicó que el sector de la atención de la salud debe trabajar para reducir la brecha digital que existe por la falta de acceso a dispositivos y a internet de banda ancha.

Aunque Barnes, la profesora, comentó que no veía la teleterapia menos eficaz que la terapia en persona, le gustaría volver a ver a su terapeuta en persona.

“Cuando estás en persona con alguien, puedes captar mejor su lenguaje corporal”, dijo. “Es mucho más difícil hacerlo a través de una videollamada”.


Escrito y publicado por: Eric Berger | Kaiser Health News

27 de mayo de 2021

Enlace original: https://www.chicagotribune.com/espanol/sns-es-como-telesalud-facilita-mantener-sesion-terapia-20210527-4yaticbsrbaxbndichvjjwgtaa-story.html

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